LA COFRADÍA

Las celebraciones religiosas formaban, y aun todavía aunque en menor grado, parte primordial de la vida de las comunidades en El Salvador. Especialmente en las comunidades tradicionales, los encargados de llevar a cabo las celebraciones religiosas fueron las cofradías.
Aspecto importante en el estudio del templo chalchuapaneco es el de las cofradías, las cuales aparecieron en la Europa medieval, primero en Alemania, Francia, Holanda e Inglaterra alrededor del siglo IX, y luego fueron introducidas en España en el siglo XII, de donde pasaron a América con la colonización española durante el siglo XVI y tenían como función primordial la celebración del Santo Patrono de cada población, pero más tarde fue perdiendo su aspecto religioso y tomó un matiz socioeconómico, que se encargaba de velar por el bienestar material de sus miembros.
En América, durante la Colonia, las cofradías tuvieron como función la catequización de los indígenas y la difusión y conservación del culto a los santos. Como anota la antropóloga Gloria de Gutiérrez "La cofradía lleva funciones no solamente religiosas sino también sociales y económicas. Es decir, la cofradía influye no solamente en la vida religiosa sino en las otras diferentes áreas de la vida del hombre. . . la cofradía, como una institución social, es un medio de transmisión de una determinada forma de pensar. Podría decirse que ellas expresan las concepciones religiosas, sociales y económicas de un determinado sector de la sociedad salvadoreña: el sector campesino, indígena y tradicional. Sin embargo, a pesar de que la cofradía llena funciones sociales y económicas, la finalidad principal es religiosa, es decir, están dedicadas a la celebración del Santo Patrono".
En Chalchuapa, todavía en el siglo XIX se conservaban ciertas costumbres religiosas que claramente nos indican un sincretismo religioso entre la religión católica y el paganismo indígena.
El jesuita Ernesto Cardenal, en su obra "El Poder Eclesiástico en El Salvador", nos dice sobre las celebraciones religiosas de Chalchuapa lo siguiente: "Cada pueblo, además, tuvo sus propias costumbres para celebrar sus festividades. El siguiente informe del párroco de Chalchuapa ilustra muy bien el significado de esas costumbres y los conflictos creados a las autoridades eclesiásticas..El párroco se quejó de que aunque la última Semana Santa había suprimido algunas "ridiculeces o abusos" no había logrado mucho porque si no "los indios se lo comen a uno". Entre las costumbres que el párroco no pudo suprimir estaban las procesiones nocturnas las cuales eran muy concurridas y ordenadas. El jueves santo por ejemplo tenía lugar la procesión de la cofradía de la Cruz; aproximadamente 200 hombres en calzoncillo salían por las calles pegándose en las espaldas con pequeños látigos. En otras partes, comenta el párroco, habían temeridades, el mismo respeto guardaban al hombre que vestido de Jesús era prendido el Jueves Santo en la noche; durante el prendimiento ocurría un forcejeo entre el prendido Jesús y sus captores, en el cual se decían primores. También disgustó al párroco la costumbre de la\7ar la ropa de Jesús en el río el Viernes Santo, y dice el párroco que hacen ridiculeces "pues parece esa ceremonia una idolatría y respetan más los tirapos viejos del Señor que al mismo Dios y todo eso es muy ridículo". El párroco buscó apoyo en el Obispo para terminar de una vez con todas esas costumbres que "no son más que un fanatismo y por eso se desvirtúa nuestra religión".
El párroco dijo haber hablado claro al respecto: "a algunos les agrada o por lo menos se desagradan y otros se quedan rabiando. Los descontentos se desquitan calumniando al párroco ante la curia y siendo de la curia fácil para creer estas cosas o el párroco teme y se calla, o pasa por iodo y lo crucifican". El párroco también denuncia los muchos desmanes que tenían con ocasión de las fiestas de San Andrés, patrono del pueblo vecino de Apaneca, y de Santiago, patrono de (Chalchuapa: Para las fiestas de San Andrés los mayordomos indígenas de Santiago llevaban sin imagen de visita a Apaneca. Los mayordomos de San Andrés salían a esperar a los miembros en las afueras del pueblo donde tenía lugar el encuentro. Con este motivo ambas cofradías hacían gastos excesivos en pan, tamales y licores, se cometen mil desórdenes, las limosnas, de que jamás dan cuenta, se invierten en eso. Lo mismo ocurría el día del Apóstol Santiago. El párroco informó al obispo que en su templo, estando "nuestro amo " (el Santísimo) patente, hacen mil extremos con la imagen a caballo, hacía lo veneran (al caballo), y todo el pueblo poco a poco hace de la majestad. Para evitar estos desórdenes el párroco encerró, en la sacristía, esa venerada imagen de Santiago, dejando para la veneración pública la de a pie. Estas medidas no gustaron a los indígenas quienes hicieron mil alborotos lanío que esta vez se llevaron la imagen (de a caballo) para Apaneca, se han quedado con ella y no la han querido devolver a la iglesia.
Para evitar estos abusos el Obispo Cárcamo emitió un reglamento ordenando a los curas que los párrocos llevarían un libro de cofradías para registrar a los mayordomos en su servido. I''J mayordomo saliente entregaría al entrante las propiedades de la cofradía bajo inventario: ¡os mayordomos se comprometían a evitar los gastos superfluos, las velaciones, las reuniones nocturnas, las comilonas y las bebederas.
Manda después el Obispo Cárcamo a ¡os curas párrocos de todo el país, a hacer tres advertencias a los mayordomos rebeldes, si éstos persisten en su rebeldía acudirían al alcalde, quien no siempre estaba dispuesto a secundar los reclamos del párroco, dado que él mismo tenia interés y guardaba estrecha fidelidad a las cofradías de su jurisdicción.
Este breve reporte del cura párroco de Chalchuapa en el siglo XIX, nos da .una idea de algunas a e las celebraciones religiosas que se llevaban a cabo por parte de la cofradía, que aún para ese tiempo estaba formada de indios. Los ritos son como hemos anotado, una mezcla de elementos indígenas y cristianos que claramente no estaban de acuerdo a los ritos católicos convencionales pues el párroco protestaba y los censuraba.
En la actualidad en Chalchuapa, se celebra con mucha solemnidad la Semana Santa, celebración durante la cual, la "Cofradía de la Cruz" y la "'Cofradía de Dolores", tienen mucha actividad, esforzándose por mantener las tradiciones y ofrecer a los chalchuapanecos y visitantes, algo diferente, elegante y solemne.
En nuestros días, la Cofradía de la Cruz, como ya se dijo, esta integrada con el Grupo de Cargadores del Santo Entierro y la Hermandad de la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno, que aproximadamente hacemos un total de 200 miembros activos, encargados de la organización; a demás de la Semana Santa, de la celebración del día de la Cruz", del "Corpus Christi", el 16 de julio el aniversario de la Consagración de la Imagen de Jesús Nazareno, las fiestas patronales en honor a los Santos Patronos de Santiago Apóstol y San Roque, la "Cohetería", del primer sábado de octubre y el Aniversario de la Consagrada Imagen del Señor de la Cruz.